De dónde viene el agua que llueve?

Por Roberto Rondanelli y Diego Campos

Siguiendo con nuestra serie de post (Post 1, Post 2) sobre el evento de precipitaciones que afectará a Chile centro-norte, esta vez es la oportunidad de Roberto de discutir sobre uno de los aspectos más importantes para que llueva: que exista una fuente de agua para la precipitación.

La precipitación de los sistemas de mal tiempo en Chile, y en particular en el Norte de Chile, dependen críticamente del transporte de vapor de agua desde zonas lejanas, cientos a miles de kilómetros. El océano frente a la costa de Chile y Perú es demasiado frío como para sostener grandes cantidades de vapor de agua que son necesarias para producir montos de precipitación apreciables. Es así como, durante el último tiempo, un nuevo foco de la comunidad meteorológica es mirar el destino de estos “ríos atmosféricos” pues se trata del transporte de grandes cantidades de agua en la atmósfera.

El sistema que esperamos afecte con precipitaciones extremas a las regiones de Atacama y Coquimbo poseerá al parecer, tres distintas fuentes de vapor de agua. Veamos la siguiente imagen.
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Figura 1: Agua precipitable total (mm) desde satélites de microondas, 9 de mayo 19 UTC (16 hora local)

La imagen actual (al momento de ser escrito este post) de este campo muestra un gran río atmosférico desprendiéndose de la zona tropical cercana a los 150 W y 15 S. Este río atmosférico, que parece dirigirse directamente hacia Antártica, tomará una dirección más paralela a un circulo de latitud y alimentará al frente frío que se observa en la última imagen de vapor de agua. El gráfico muestra la cantidad de agua que existe en total en la columna en unidades de milímetros. Esta agua atmosférica es procesada en los sistemas de mal tiempo, en donde el ascenso ocurre de manera natural, o en su choque con la cordillera de los Andes, forzada por el ascenso orográfico.
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Figura 2: Agua precipitable total (mm) desde satélites de microondas, 10 de mayo 13 UTC (08 hora local)

Una manera simple de seguir esta tormenta, es mirar simplemente la imagen de vapor de agua e identificar las zonas en donde el vapor de agua está presente en cantidades suficientes para producir precipitación. Estas zonas son en este caso: la identificada como río atmosférico tropical, la zona de “el frente frío” (porque no está tan definido tampoco) y finalmente la lengua de vapor de agua costero. La evolución de estas zonas de vapor de agua determinará los montos de precipitación del sistema.
Uno entonces puede tratar de hacer coincidir el área con agua precipitable versus la precipitación. Para eso utilizaremos los datos de tasa de precipitación estimado por GPM (global precipitation measurement missions).
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Figura 3: Tasa de precipitación estimada por GPM para el día 10 de mayo a las 09:00 UTC (06 hora local)

La figura de GPM muestra que es la zona en que se encuentra el frente frío y el mayor contenido de agua precipitable en el sistema, donde están las tasas de precipitación más importantes.

Cómo ha evolucionado el agua precipitable en el norte?, pensando principalmente en las precipitaciones en Atacama. Los datos medidos por el radiosonda de Antofagasta muestran un aumento del contenido de agua precipitable desde los 16.4 mm a los 24.7 mm en las últimas 24 horas, denotando la entrada de aire más húmedo.

Si todo se desarrolla como indican los modelos, los contenidos de agua precipitable aumentarán y con eso se tendrá el agua necesaria para que la dinámica y la física del sistema provoquen precipitaciones.

Continuará…